Por Charles Lorin, Country Manager France de telli
Nunca hemos necesitado un manual de instrucciones para hablar. Pero para contactar con una empresa tienes que pulsar el 1, rellenar un formulario interminable y luego repetir tu petición a cada persona que, con mucha suerte, te atiende. Hoy, la IA hace posible un camino más directo: hablar, que te entiendan y avanzar.
Cada cliente merece expresarse con sus propias palabras y obtener una respuesta útil cuando la necesite. Cada empresa merece una voz que refleje quién es: capaz de escuchar, responder y actuar, y de pasar la conversación a una persona cuando la situación lo requiera.
Hoy, telli llega a Francia. Asumo la responsabilidad de desarrollar nuestra presencia en este mercado y estoy convencido de una cosa: Francia puede liderar las buenas prácticas del mañana en la relación con el cliente.

En el sector inmobiliario, los seguros, la energía o la educación, detrás de una llamada suele haber una decisión importante. Quien llama quiere explicar su situación, entender sus opciones y saber qué pasará después. Si su petición llega a las 19:00, no tiene menos valor solo porque los equipos estén de camino a recoger a sus hijos del colegio. Las empresas francesas tienen la oportunidad de convertir esta atención a sus clientes en una promesa ambiciosa y eficaz que cumplan incluso cuando las peticiones se multipliquen.
Francia también tiene los medios para respaldar esta ambición. La Dirección General de Empresas de Francia contabilizó 1000 startups francesas de IA en 2025. Este semillero de investigación, talento y empresas es una fortaleza. El reto ahora es convertir los avances técnicos en experiencias cuyo valor perciban los clientes. Esa es la misión que nos hemos marcado en telli.
Según el Barómetro Digital 2026 de Francia, el 52 % de las personas encuestadas en el país desconfían de la IA en general. Sé muy bien que la IA de voz tiene especialmente mala fama. Esto muestra lo alto que está el listón para cualquier empresa que use IA.
Un cliente tiene que saber cuándo habla con una IA. Una vez aclarado esto, la pregunta se vuelve muy concreta: ¿me ayuda esta respuesta? ¿Ha entendido el agente mi petición, ha hecho lo que podía y ha pasado el resto a la persona adecuada? Así es como, en algunas interacciones con los clientes, la IA puede ofrecer una atención más cuidada que la de los menús telefónicos rígidos y la del servicio al que están acostumbrados. Francia puede marcar el camino si hace de esta calidad una condición para implantar la IA, y no una simple promesa de marketing.
telli construye agentes de voz para las conversaciones entre las empresas y sus clientes. Según el flujo definido con cada equipo, los agentes atienden una llamada entrante, devuelven la llamada a quien ha pedido que lo contacten, entienden qué necesita cada persona, organizan el siguiente paso o pasan el contexto a un asesor. Nuestra plataforma permite a los equipos supervisar sus llamadas y mejorar estos flujos.
En Francia queremos empezar por una pregunta: ¿qué conversaciones esperan hoy tus clientes y no consiguen tener? Puede ser que les devuelvan la llamada después de pedir un presupuesto, o que alguien les conteste cuando llaman fuera del horario de atención. Después viene la cuestión organizativa: ¿quién se hace cargo de una petición compleja, con qué contexto, y qué aprendemos de las conversaciones para mejorar el servicio?
Algunas de las marcas más ambiciosas ya han empezado a rediseñar su experiencia de cliente. Quiero hacer este trabajo con todas las empresas que deseen construir para sus clientes una IA digna de representar su producto, su mensaje y sus valores.
Estamos convencidos de que la IA hará más humana la experiencia de cliente. Si este también es tu reto y compartes esta ambición, ¿hablamos?